NUESTROS LIBROS EN PRIMERA PLANA

He tenido el gran placer de conocer al historiador y periodista Carlos Bengoa, de compartir con él algunas experiencias de viaje y de conocer su particular visión del mundo y de la naturaleza, enriquecida por un extenso palmarés describiendo paisajes y pueblos. No he visto en ningún escritor más entusiasmo, dedicación a la profesión y amor por el medio natural y por estos bellísimos pueblos que el mostrado por Carlos en estos textos que relata con maestría.

Os puedo asegurar que este libro que ahora tenéis en vuestras manos,
“20 rutas fascinantes por el País Vasco” os va a regalar momentos únicos vividos en esta mágica tierra, un lugar de leyendas que sabiamente nos recrea Carlos con descripciones propias de la prosa poética.

El_Peine_del_viento

El Peine del Viento de Eduardo Chillida. Final de la playa de Ondarreta en Donosti.


Se mencionan historias increíbles como la de Soñu, el Robinson de Jaizkíbel, las Paramoudras (gusanos gigantes petrificados) o el mito de la diosa Mari, diosa del Olimpo vasco que según la estación del año fijaba su vivienda en las cumbres del Txindoki o en las del Aiztgorri o en las del Anboto donde aún existe la cueva que habitaba. Dice la leyenda que desde los balcones de Lazkaomendi se la ve volar de monte a monte en su carro de fuego y regresar a la cumbre del Txindoki para cuidar a pastores y ovejas.
Dicen que tomaba forma de mujer de larga cabellera rubia, y ordenaba sus cabellos con un peine de oro. Es la personificación de la madre tierra, la reina de la naturaleza.

Ya en el lado más terrenal, Carlos nos acerca a algo que siempre será bien recibido por los excursionistas: descubrir esos merenderos con grandes vistas donde darse el placer de comer o cenar tras unos kilómetros a pie y recuperar fuerzas, degustando platos de la exquisita cocina vasca, la mejor del mundo.

Degustación de la primera cocina del mundo

Platos inolvidables dejarán huella exquisita en tu paladar. Y de ellos también habla Carlos en su libro.
Impresionante el sukalki, guiso de patatas con carne con esa magnífica salsa. De la huerta Vasca las judías verdes o vainas o la berza. Platos tan ricos como la sopa de puerros con patatas, la purrusalda o la piperrada. Bacalao, ya sea al pilpil, a la vizcaína o en kokotxas.
Tampoco podemos olvidarnos del atún o el bonito, con los que se preparan unos marmitakos buenísimos, el centollo con el que se elabora el txangurro o las angulas, tan apreciadas. Grandes carnes visten de gala nuestro paladar y sobre todo quesos universales como el Idiazábal o el Gaztazarra.

Sakoneta_ruta_de_los_Flysch

Sakoneta. Ruta de los Flysch.


En este libro Carlos nos acompaña a lugares de ensueño, y los describe así:
“Qué decir de Getaria, el pueblo que vio nacer a Juan Sebastián Elcano. Getaria marinera, Getaria coqueta, Getaria y su olor a mar, a rodaballo, a txakolí. Getaria y sus playas, la tranquilidad al abrigo del puerto, la villa salvaje abierta a las olas donde jugarán los más jóvenes. Pero sobre todo, mar y monte unidos”.
Y qué decir de San Sebastián. Ciudad marinera, de luces brillantes en el día o en la noche, tan bien cuidada, abierta al mundo.
Carlos nos dice:
“En mitad de la bahía y entre los dos montes, una Isla que es Santa Clara. En primera fila de la playa de La Concha, edificios emblemáticos como el Ayuntamiento junto a los jardines de Alderdi Eder o el balneario de La Perla. El Palacio de Miramar, el del cuento de hadas, con sus verdes jardines, mirando también al mar. Otro icono, el Peine del Viento, queda a la sombra de Igeldo para seguir su juego desafiante de las olas. Y del viento.

Las olas, su fuerza, su potencia, su bravura, son gigantes en los temporales y dan saltos enormes en el Paseo Nuevo intentando enseñar el peligro de un Cantábrico que amenaza cada año con más fuerza.

Pasajes_de_San_Juan

Bocana del puerto de Pasaia. Donibane o Pasajes de San Juan.

Rodeando la ciudad, el Hernio, la montaña amable, la que se deja subir para nuestro deleite; desde el Larrun en la zona francesa, a la corona ondulante que forma el macizo de la Peña de Aia; más cerca el Adarra, de tanta tradición en el Año Nuevo. El Hernio es cumbre mítica para los guipuzcoanos. San Marcos, Santiagomendi, bellos balcones para disfrutar del paisaje. Todo esto desde las alturas.

Hondarribia

Barcaza en Hondarribia.

Pero ahora bajemos para sentir una ciudad moderna, culta, que vive la fiesta como nadie. Bajemos a sentir el olor a mar, el olor de los bares de pinchos, el de las sociedades gastronómicas o el de la sidra. Disfrutemos viendo estrellas del cine y escuchemos sonidos del txistu, de la txalaparta, las mágicas voces del Orféon mientras nos llegan los ecos de la Plaza de la Trinidad y su Festival de Jazz.
San Sebastián es eso y mucho más. Es la ciudad que a orillas del mar abraza la montaña. Es la ciudad que vive el deporte, gritando ¡!YA!! cuando las traineras dan la ciaboga en la Bandera más importante del remo en un esfuerzo titánico y cuando canta ¡¡GOL!! de la Real en los partidos de Anoeta y en los ecos que todavía llegan de Atotxa.
Queridos lectores y amigos, en estas rutas fascinantes por el País Vasco os invitamos a recorrer una tierra llena de bendiciones, donde la naturaleza y el gran hacer de sus gentes han obrado el milagro de convertirla en un referente en el mundo. Gracias por compartirlo.

 

Marcos Manuel Sánchez
Director General Singlator Ediciones

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